viernes, 21 de mayo de 2010
IMAGEN Nº 16
miércoles, 19 de mayo de 2010
El Caballo de Paso Peruano

El híbrido resultante conservó de las jacas la elevación de los miembros delanteros; de los Berebere, el modo de andar o ambladura y algunos rasgos exteriores; y, finalmente, del árabe, su delicada belleza.
Pero fue del Berebere, que mantuvo casi intacto la sincronía en su andar, en ese movimiento de patas en forma lateral, mano y pata a la izquierda y mano y pata a la derecha; o en la forma de cruz o diagonal, similar al de un felino, añadiéndose a estas, las otras particularidades propias del caballo de paso peruano.
Aunque si bien es cierto que estos ejemplares nacen con estas características, la constante dedicación y adiestramiento por parte del hombre adecúan, perfeccionan y pulen aquello que emana de su propia génesis.
sábado, 15 de mayo de 2010
IV Festival: Palabra en el Mundo
* FELICIANO MEJÍA
* JOHNNY BARBIERI
* ALEJANDRO MEDINA
* WILLIAM GONZALES
* JOAN VIVA
* RAFAEL INOCENTE
* CRONWELL PIERRE
- MARÍA ALEJANDRA C.
- FERNANDO CASSAMAR
- JULIA DEL PRADO
- HUMBERTO HIDALGO
- JULIO ATENCIO
- RODOLFO YBARRA
- JOSÉ CRUZADO
JUEVES 20 DE MAYO 2010
CENTRO CULTURAL BAR ZELA
INGRESO LIBRE
miércoles, 12 de mayo de 2010
Montserrat Álvarez

AH
Ah qué triste destino este de ser
sólo media naranja y media tinta, y no poder
llegar ni al mal ni al bien por senda alguna
y tener siempre listos los principios
para cualquier traición
Nuestro es el purgatorio, como nuestros
son la duda, el escándalo, la farsa
El error es patrimonio de los hombres,
ajenos como son al absoluto
de la razón y de la sinrazón
El purgatorio es de los hombres
Todos los perros se van al cielo
Todos los gatos, al infierno
Alta suciedad
En estas negras calles se trasnocha
y se bebe aguardiente con las putas
No me baño hace meses
Sé que carezco de principios
y que frecuento los abismos
mientras vosotros yacéis
en limpios, decentes lechos,
entre lujosas sábanas, con la conciencia recta
Pero más celeste es mi corazón que el vuestro
En mi alma llevo versos, y no estiércol.
Ars poética
La poesía debe ser como el amor,
asunto raro de bichos raros de largos dedos
sensitivos
La poesía debe ser como el amor,
refinada y violenta
y que haga daño y muerda
sin llegar a romperse
ni a romper
Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor
y más lejos que todo
Y romper cosas
Tengo una serpiente
Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
Tengo una serpiente
Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
un as en la manga
Tengo una serpiente entre las piernas
un nudo en el cuello
una aparente calma
Un haz de luces que desdeña
todo lo que los necios ven y piensan
Un alma que sueña y que sueña
Tengo una serpiente entre las piernas
que muerde y envenena a los vivientes
que emponzoña las pieles de las bestias
Tengo una serpiente entre las piernas
que anhela devorarte con su alma de fiera
Soy aquella que se yergue en las tinieblas
aquella que no posee sino sus garras y dientes
y pese a todo quiere poseerte
Yo soy aquella que desnuda se yergue
a la desnuda luz de las estrellas
y sobre los huesos de los muertos muere
Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río
de fuego
como un tenue demonio como un callado cielo
Como un callado cielo
Canción Idiota
Y recuerdo una tarde en la que la ajada matrona solitaria
se sintió indispuesta
y nosotros acudimos y tu pusiste la mano en su frente
para ver si tenía fiebre y ella me miró de pronto
con los ojos que había tenido de niña
Marchita mujer con sus ojos de infancia
Ojos que un día miraron el mundo como si hubiera sido
recién hecho
Y me dije Vida Vida cuán estólidamente recubres las purezas
iniciales
Con la fuerza bruta de tus horas y años hasta que se apagan
Y empecé a rumiar esta canción idiota y aunque a veces
quiero olvidarme vuelve
y resuena salmódica y monótona en mi mente: Vida,
vida, cuán estólidamente…
Y recuerdo el día en que vi a mi viejo pero le faltaron
dientes
Y tu voz “¿qué es un perro sin dientes?” Sí, estaba
desdentado
por esa payasa imbécil de Vida que le había arrebatado
sus pequeños puñales esenciales, que eran
como las garritas de sus fauces, y vuelve a mi esa canción
demente
extrañamente opaca, sorda, hipnótica, Vida,
Vida cuán estólidamente recubres las purezas iniciales
y pienso
que todos fuimos niños una vez, incluso este hombre
gordo y viejo con su maletín que quizá fue un pequeño
cuya madre perfumara sus rizos que quizá se diga un día
Madre Madre qué me ha sucedido
Ser hombrecillo que casas mañana marca su tarjeta
ser este hombrecillo que todos los meses paga sus
impuestos
Ser este hombrecillo que todos los meses paga sus impuestos
lunes, 10 de mayo de 2010
IMAGEN Nº 15
Pollos sin hormonasmiércoles, 5 de mayo de 2010
Poetas del Mundo en Lima
Centro Cultural El Averno, Cercado de Lima, de 6 pm a 8:30 pm.
Presentación de
“CÍRCULO DE FUEGO” N°. 1 y 2.
Órgano de la Cooperativa de Poesía “EL CÍRCULO PERFECTO”.
Participantes:
Luis Arias Manzo (Chile),
Maggi Gómez (Colombia),
Feliciano Mejía (Perú, Abancay-Francia),
Fernando Cassamar (Perú, Lima),
Johnny Barbieri (Perú-Lima),
Joan Viva (Perú, Lima),
Alejandro Medina Bustinza (Perú, Aymaráes),
Federico Latorre Ormachea (Perú, Abancay),
Wilmer Vidal (Perú, Cajamarca),
Rafael Inocente (Perú, Lima),
Rodolfo Ybarra (Perú, Lima),
PARTICIPACIÓN MUSICAL ESPECIAL: ZAMPOÑAS DEL AVERNO - TRÍO LOS CHOLOS CÍRCULO UNIVERSAL DE EMBAJADORES DE LA PAZ * GINEBRA – SUIZA PERÚ RUNA,
Asociación Pro Cultura
INGRESO LIBRE
lunes, 3 de mayo de 2010
GRAFITIS
jueves, 29 de abril de 2010
Eduardo Chirinos
Vengo de una ciudad donde jamás llueve,
Es otra la lluvia que recuerdo.
El color de los atardeceres
Atardecer naranja
Con sus nubes raídas
y su sol que alumbra todas las palabras. Una gasolinera exhibe un dinosaurio (aquí hubo dinosaurios)
¿Dónde aprendí todo eso?
Descartemos las nubes, son siempre las mismas. Descartemos el sol,
Algunos dicen que vino de la India
Virgilio la llamó “aurea mala” y la dejó caer en una égloga.
Ahora estamos solos. Yo y la naranja.
ANTES DE DORMIR
ESCRITO EN LA NIEVE
EJERCICIOS PARA BORRAR LA LLUVIA
Emily Dickinson
[1]
el musgo enturbia mi boca enmudece mis labios cómoempezar esta historia había una vez un libro recuerdoapenas ese libro arrancaba sus hojas las veo perderserondar de noche tus almohadas hundirse en el enigmade qué hablas me pregunta hablo de letras y de númeroshablo de ejercicios que son tres de dónde vienen adóndevan por qué celebran la misma ceremonia el mismo olora frío la misma lluvia que creímos olvidada
[2]
es mediodía lo sé porque no hay sombra porque el solse ha detenido a contemplarnos su luz hiere mis ojosenturbia las letras de su nombre no puedo recordarsu nombre se llamaba gauss se llamaba lobachevskyde joven escribió un tratado de jardinería de viejole dijo no a euclides allí aprendimos todo es reducciónla torva mirada de la esfinge la sucia flor del algoritmola equis trazada en su piel con una caligrafía oscura
[3]
atraer el humo y no dejarse asfixiar he allí el primerejercicio ella leyó el poema con desgano noche trasnoche midiendo sus palabras sus mares sus silenciosesperé siglos su respuesta ella prefirió ser enigmame amarás en sueños dijo olvidarás mi nombre borrarásmis ojos y cuando todo sea ceniza volverá el poemasu luz ardiendo en mis noches como una bandera roja
[4]
no esperaba verla en el museo estaba sola cojeaba de un piehace tantos años le dije me dijo es verdad quería verte yotambién nos zambullimos en la alberca golpeamos el cristaldanzamos a orillas de un cielo improbable dos matrimoniosfracasados dos poemas balanceando sus pies en el vacíocómo adormece el vacío como aviva el dolor la cicatrizme pregunta qué dolor qué cicatriz
[5]
el cielo se apaga el sueño del lenguaje se desploma no haylugar para alguien como tú no entiendo qué significa alguiencomo yo estamos en casa de mi abuela la perrita cocoamordisquea los zapatos señal de que hay visitas es mi tíolo acompaña su novia desde hace tiempo la esperaba nosé cómo explicarlo yo sabía su nombre yo veía en sus ojospor qué no la saludas era un niño las palabras se hundieronen mi lengua por primera vez me obligaron a cantar
Eduardo Chirinos en una presentación
Eduardo Chirinos nació en Lima en 1960. Es autor de los libros de poesía: Cuadernos de Horacio Morell, Lima, 1981; Crónicas de un ocioso, Lima, 1983; Archivo de huellas digitales, Lima, 1985; Rituales del conocimiento y del sueño, Madrid, 1987; El libro de los encuentros, Lima, 1988; Recuerda, cuerpo... (Madrid, 1991); El equilibrista de Bayard Street, Lima, 1998; Naufragio de los días –antología poética 1978-1998-, Sevilla, 1999; Abecedario del agua, Valencia, 2000; Breve historia de la música, Premio casa de América de Poesía, Madrid, 2001; Escrito en Missoula, Valencia, 2003 y Derrota del otoño, Antología personal, Guadalajara, 2003. Como crítico literario ha publicado El techo de la ballena (1991) y bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, La morada del silencio, 1998. También ha editado dos volúmenes de poesía peruana: Loco amor, 1991, e Infame turba, 1992-1997; la antología Elogio del refrenamiento de José Watanabe (Sevilla, 2003), y dos libros misceláneos donde conviven la prosa crítica con la crónica y el verso: Epístola a los transeúntes, Lima, 2001 y El fingidor, Lima, 2003. Actualmente reside en Missoula, Estados Unidos, donde se desempeña como profesor de Literatura Hispanoamericana y española en la Universidad de Montana.




















