lunes, 24 de mayo de 2010

Juan Gonzalo Rose

LETANÍA DEL SOLITARIO

Cada tarde te pierdo,
como se pierde el tiempo
o la esperanza.
Cada tarde,
definitivamente,
te pierdo
como se pierde la paciencia.
Cada tarde
dices no.
Mueves la cabeza y dices no.
Mueves la tierra y dices no.
No mueves los labios y tu silencio dice no.
Infatigablemente,
cada tarde,
mi café solitario obscurece el planeta.


EXACTA DIMENSIÓN

Me gustas porque tienes el color de los patios
de las casas tranquilas...
y más precisamente:
me gustas porque tienes el color de los patios
de las casas tranquilas
cuando llega el verano...
y más precisamente:
me gustas porque tienes el color de los patios
de las casas tranquilas en las tardes de enero
cuando llega el verano...
y más precisamente:
me gustas porque te amo.


SEXTA CANCIÓN

Aquí sepulturera, aquí;
éste es mi pecho:
el de la roja orquídea
y el de los palomares.
No te tiemble la mano.
Ya no vaciles, corta
el hilo de mi sangre:
que cortarás en vano;
pues toda la agonía
la puse en mis cantares,
y hoy día mis cantares,
se van...
de mano en mano.


RELOJ DE BOLSILLO

Las horas no transcurren
cuelgan
inmóviles
de un alambre invisible.

Mi cuerpo se hace piedra
varada por el mar
en una playa hueca
sin siquiera
el consuelo
de un salino cantar

Piedra que mira
quieta
la habitación vacía
el mismo muro blanco
como fecha sin dia.

¿Dónde te fuiste tiempo
que antes correteabas
entre mis pies de yeso?
las horas no acumulan
su forraje de hiedra
los minutos no avanzas
hacia el pie de la estatua
reloj de bolsillo.

El sol se hace una mancha
atrapada en el agua.
El tiempo se hace eterno
y deben ser las 4
pajareando mi casa.


OJO DE SABIO

He gastado en mirar, miradas largas;
en amar, largas vidas largas;
y en alegría nada.
Ya es hora de sentarme a la sombra
de un libro.
Y ser niño.
Por haberme ausentado de la infancia
un sauce está llorando
en todos los espejos de mi casa.


QUERIDO CUERPO MÍO

Querido cuerpo mío
continuemos viviendo
continuemos viviendo
porque cae una hoja
con holgada dulzura
porque un hombre
en el bosque
se enredó con un trino
porque un niño en la noche
dibujaba una rosa
y al sentirla en su frente
se ha quedado dormido.


LAS CARTAS SECUESTRADAS

Tengo en el alma una baranda en sombras.
A ella diariamente me asomo, matutino,
a preguntar si no ha llegado carta;
y cuántas veces
la tristeza celebra con mi rostro
sus óperas de nada.

Una carta.

Que me escriba una carta quien me hizo
los ojos negros y la letra gótica,
que me escriba una carta aquella amiga
analfabeta de pasión cristiana;
duraznos de mi tierra: que me escriban,
vientos los de mi rambla: que me escriban,
y redacte una carta pequeñita
mi hermana abecedaria y pensativa.

Muertos los de mi infancia
que se fueron
dormidos entre el humo de las flores,
novias que se marcharon
bajo un farol diciendo eternidades,
amigos hasta el vino torturado:
¿no hay una carta para Juan Gonzalo?

Si no fuera poeta, expresidiario,
extranjero hasta el colmo de la gracia,
descubridor de calles en la noche,
coleccionista de apellidos pálidos:
quisiera ser cartero de los tristes
para que ellos bendigan mis zapatos.

El día que me muera ¿en una piedra?
el día que navegue ¿en una cama?
desgarren mi camisa y en el pecho
¡manos sobrevivientes que me amaron!
entierren una carta.

Juan Gonzalo Rose. Poeta y dramaturgo peruano. Nació en Tacna, pero vivió buena parte de su vida en Lima y estuvo exiliado en México por su oposición a la dictadura de Manuel Arturo Odría. Se le incluye dentro de la llamada generación del 50. Estudió en la Facultad de Letras de la Universidad de San Marcos. Obtuvo en 1958 el Premio Nacional de Poesía. Colaboró como periodista en la revista Caretas. Ha escrito letras de canciones, concretamente para valses peruanos. Entre sus obras poéticas, destacan La luz armada (1954); Cantos desde lejos (1956); Simple canción (1960); Las comarcas (1964), uno de sus textos más elogiados, escrito en prosa poética; Hallazgos y extravíos (1968); Cuarentena (1968); Obra poética (1974); Informe al Rey y otros libros secretos (1976), y Camino real (1980). Entre sus piezas teatrales figuran Operación maravillosa (1961) y Carnet de identidad (1966). Murió en Lima en 1983.

viernes, 21 de mayo de 2010

IMAGEN Nº 16

IMAGEN Nº 16

La Carrera
Cuando la vejiga está llena es preferible evacuarla lo antes posible, no más que no sea en cualquier sitio.

miércoles, 19 de mayo de 2010

El Caballo de Paso Peruano


Considerados únicos en su género por su conformación anatómica y peculiares formas exteriores, el caballo de paso peruano forma parte del rico acervo cultural nacional, reconocido en todos los rincones del mundo. Es sinónimo de nobleza y fidelidad, temperamento y altivez, y lleva en su monumental y elegante figura un cúmulo de virtudes que lo enseñorean como una de las más atractivas manifestaciones de tradición de la más pura estirpe nacional.

Muchos, al observar con admiración el trote galante de su paso, lo atribuyen a la complicada topografía y estructura del suelo peruano. Su garbo y finura han inspirado poemas y canciones propias del sentimiento popular de la costa. ¿No será su forma de moverse, el resultado de una autoselección natural u orientada por el hombre peruano de acuerdo a las necesidades de nuestro terreno?

Pero lo cierto es que ese modo peculiar en el andar del caballo peruano de paso se debe a su combinación de sangres, pues ni bien llegado al Perú, el ejemplar español fue expuesto a un proceso de selección, en mezcla de sangres de diferentes tipos de equinos: las jacas (yeguas de pequeña estatura) navarras y castellanas con las de los Berebere y Arabe.

El híbrido resultante conservó de las jacas la elevación de los miembros delanteros; de los Berebere, el modo de andar o ambladura y algunos rasgos exteriores; y, finalmente, del árabe, su delicada belleza.

Pero fue del Berebere, que mantuvo casi intacto la sincronía en su andar, en ese movimiento de patas en forma lateral, mano y pata a la izquierda y mano y pata a la derecha; o en la forma de cruz o diagonal, similar al de un felino, añadiéndose a estas, las otras particularidades propias del caballo de paso peruano.

Aunque si bien es cierto que estos ejemplares nacen con estas características, la constante dedicación y adiestramiento por parte del hombre adecúan, perfeccionan y pulen aquello que emana de su propia génesis.

Nuestro caballo peruano de paso es reconocido como "patrimonio nacional y embajador silencioso". Calificado también, gracias a sus cualidades, como el mejor caballo de silla del mundo, porque entre todas las razas caballares es el de andar más suave y con temple firme, necesario para no desamparar al jinete cuando requiere de su determinación y valentía.

sábado, 15 de mayo de 2010

IV Festival: Palabra en el Mundo


PARTICIPAN:
- LUIS GUERRA (desde Montivideo)
* FELICIANO MEJÍA
* JOHNNY BARBIERI
* ALEJANDRO MEDINA
* WILLIAM GONZALES
* JOAN VIVA
* RAFAEL INOCENTE
* CRONWELL PIERRE
- MARÍA ALEJANDRA C.
- FERNANDO CASSAMAR
- JULIA DEL PRADO
- HUMBERTO HIDALGO
- JULIO ATENCIO
- RODOLFO YBARRA
- JOSÉ CRUZADO


JUEVES 20 DE MAYO 2010

CENTRO CULTURAL BAR ZELA


INGRESO LIBRE

miércoles, 12 de mayo de 2010

Montserrat Álvarez


AH

Ah qué triste destino este de ser
sólo media naranja y media tinta, y no poder
llegar ni al mal ni al bien por senda alguna
y tener siempre listos los principios
para cualquier traición
Nuestro es el purgatorio, como nuestros
son la duda, el escándalo, la farsa
El error es patrimonio de los hombres,
ajenos como son al absoluto
de la razón y de la sinrazón
El purgatorio es de los hombres
Todos los perros se van al cielo
Todos los gatos, al infierno



Alta suciedad

En estas negras calles se trasnocha
y se bebe aguardiente con las putas
No me baño hace meses
Sé que carezco de principios
y que frecuento los abismos
mientras vosotros yacéis
en limpios, decentes lechos,
entre lujosas sábanas, con la conciencia recta
Pero más celeste es mi corazón que el vuestro
En mi alma llevo versos, y no estiércol.



Ars poética

La poesía debe ser como el amor,
asunto raro de bichos raros de largos dedos
sensitivos
La poesía debe ser como el amor,
refinada y violenta
y que haga daño y muerda
sin llegar a romperse
ni a romper
Pero a veces la poesía debe llegar más lejos que el amor
y más lejos que todo
Y romper cosas



Tengo una serpiente

Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
Tengo una serpiente

Tengo una serpiente entre las piernas
un enigma en la cara
un as en la manga
Tengo una serpiente entre las piernas
un nudo en el cuello
una aparente calma
Un haz de luces que desdeña
todo lo que los necios ven y piensan
Un alma que sueña y que sueña
Tengo una serpiente entre las piernas
que muerde y envenena a los vivientes
que emponzoña las pieles de las bestias
Tengo una serpiente entre las piernas
que anhela devorarte con su alma de fiera
Soy aquella que se yergue en las tinieblas
aquella que no posee sino sus garras y dientes
y pese a todo quiere poseerte
Yo soy aquella que desnuda se yergue
a la desnuda luz de las estrellas
y sobre los huesos de los muertos muere
Porque tengo una serpiente entre las piernas como un río
de fuego
como un tenue demonio como un callado cielo
Como un callado cielo



Canción Idiota

Y recuerdo una tarde en la que la ajada matrona solitaria
se sintió indispuesta
y nosotros acudimos y tu pusiste la mano en su frente
para ver si tenía fiebre y ella me miró de pronto
con los ojos que había tenido de niña
Marchita mujer con sus ojos de infancia
Ojos que un día miraron el mundo como si hubiera sido
recién hecho
Y me dije Vida Vida cuán estólidamente recubres las purezas
iniciales
Con la fuerza bruta de tus horas y años hasta que se apagan
Y empecé a rumiar esta canción idiota y aunque a veces
quiero olvidarme vuelve
y resuena salmódica y monótona en mi mente: Vida,
vida, cuán estólidamente…
Y recuerdo el día en que vi a mi viejo pero le faltaron
dientes
Y tu voz “¿qué es un perro sin dientes?” Sí, estaba
desdentado
por esa payasa imbécil de Vida que le había arrebatado
sus pequeños puñales esenciales, que eran
como las garritas de sus fauces, y vuelve a mi esa canción
demente
extrañamente opaca, sorda, hipnótica, Vida,
Vida cuán estólidamente recubres las purezas iniciales
y pienso
que todos fuimos niños una vez, incluso este hombre
gordo y viejo con su maletín que quizá fue un pequeño
cuya madre perfumara sus rizos que quizá se diga un día
Madre Madre qué me ha sucedido
Ser hombrecillo que casas mañana marca su tarjeta
ser este hombrecillo que todos los meses paga sus
impuestos

Ser este hombrecillo que todos los meses paga sus impuestos

Montserrat con algunos amigos
Montserrat Álvarez. Zaragoza, España, 1969. Estudió filología inglesa en la Universidad de Zaragoza, y filosofía en la P.U.C. de Lima y la UCA de Asunción. Publicó, entre otros, Zona Dark (1991), Cuatro poemas y un manuscrito (1993), la nouvelle Espero mi turno (1996), El Poema del Vampiro (1999), Underground (2000) y Alta suciedad (2005). Está radicada en Asunción hace catorce años.

lunes, 10 de mayo de 2010

IMAGEN Nº 15

IMAGEN Nº 15

Pollos sin hormonas

Sin hacer caso a las declaraciones desafortunadas del Presidente de Bolivia, Evo Morales, sobre las hormonas femeninas que trae el pollo, esta vez, a propósito de la baja en el precio del pollo, queremos recomendar el consumo de estos animalitos como así lo están haciendo las tres lindas vaquitas ¿por qué será?

miércoles, 5 de mayo de 2010

Poetas del Mundo en Lima

Luis Arias Manso, Feliciano Mejía, Johnny Barbieri, Rodolfo Ybarra, Joan Viva y Alejandro Medina

Poetas del Mundo en Lima
Día, hora y lugar: Sábado 8 de mayo de 2010,
Centro Cultural El Averno, Cercado de Lima, de 6 pm a 8:30 pm.

Presentación de

“CÍRCULO DE FUEGO” N°. 1 y 2.
Órgano de la Cooperativa de Poesía “EL CÍRCULO PERFECTO”.

Participantes:

Luis Arias Manzo (Chile),
Maggi Gómez (Colombia),
Feliciano Mejía (Perú, Abancay-Francia),
Fernando Cassamar (Perú, Lima),
Johnny Barbieri (Perú-Lima),
Joan Viva (Perú, Lima),
Alejandro Medina Bustinza (Perú, Aymaráes),
Federico Latorre Ormachea (Perú, Abancay),
Wilmer Vidal (Perú, Cajamarca),
Rafael Inocente (Perú, Lima),
Rodolfo Ybarra (Perú, Lima),
Rocío Ríos Arroyo

PARTICIPACIÓN MUSICAL ESPECIAL: ZAMPOÑAS DEL AVERNO - TRÍO LOS CHOLOS CÍRCULO UNIVERSAL DE EMBAJADORES DE LA PAZ * GINEBRA – SUIZA PERÚ RUNA,

Asociación Pro Cultura

INGRESO LIBRE

lunes, 3 de mayo de 2010

GRAFITIS

Ha pedido de muchos amigos que siguen el blog, publicamos algunos de los mejores grafitis en este post. Esperamos les guste.












jueves, 29 de abril de 2010

Eduardo Chirinos

Eduardo Chirinos
La lluvia

Vengo de una ciudad donde jamás llueve,
donde el cielo es (como dicen) color-panza-de-burro
y el mar una invisible telaraña que enreda y confunde el horizonte.
Esta tarde llueve en New Brunswick
y me he asomado a la ventana para contemplar otras lluvias.
Aquella en Madrid, por ejemplo, donde el agua nos llegó hasta las rodillas
y seguimos caminando plaf plaf como si nada,
o aquella que nos sorprendió en Tumbes
con sus balsas y caimanes navegando un bosque de palmeras.
¿Qué decir del chaparrón que echó a perder la sepultura de Dante?
Pero esa es una lluvia literaria.
Como decir que duró cuarenta días
o que llora suavemente en mi corazón, que no es verdad.
Es otra la lluvia que recuerdo.
Fue hace muchos años,
el agua salpicaba la tierra y formaba un barro azul y misterioso.
Era el silencio que me enseñaba sus metáforas,
su laborioso lenguaje deshaciéndose una vez más sobre las piedras.

El color de los atardeceres

Atardecer naranja
Con sus nubes raídas
y su sol que alumbra todas las palabras. Una gasolinera exhibe un dinosaurio (aquí hubo dinosaurios)
y una pradera inacabable.
¿Dónde aprendí todo eso?
Descartemos las nubes, son siempre las mismas. Descartemos el sol,
presa fácil de todas las metáforas.
Nos queda la naranja.
Algunos dicen que vino de la India
donde era alimento de los dioses. Otros, que vino de Persia o de Arabia
igual que el nombre y su color.
Virgilio la llamó “aurea mala” y la dejó caer en una égloga.
Colón la tuvo entre sus dedos. Por ella descubrió que el mundo era redondo
y que viajando hacia el Poniente llegaría (como el sol) hacia el Levante.
Ahora estamos solos. Yo y la naranja.
Cuesta siglos decir atardecer naranja.



ANTES DE DORMIR
Es tarde, pero quisiera decir algo
Esa
música tardía, esos ecos que rebotan
en las piedras y crean silencios. No
no es eso exactamente:
entre eco
y eco hay una música y en ella
un ladrido, un dolor, un golpe seco.
La palabra
que alguna vez borramos
vuelve a su lugar
Como la música
tardía, como el silencio.
Pero no es eso tampoco. Escribir:
callar: cerrar los ojos. Ecos
que rebotan en las piedras y de nuevo
el ladrido, el dolor, el golpe seco.
No sé cómo explicarlo.
Pero es tarde
y en verdad no quiero decir nada.


ESCRITO EN LA NIEVE
El húmedo
hocico de los ciervos
frota el cristal de la ventana. Pero
no abro la ventana. Abro el libro
donde viven los ciervos. Los inmortales
ciervos que buscan la fuente.
Salgo a la calle. Pocos automóviles,
nieve en el invierno, cielo azulen el verano. Hojas secas y flores,
muchas flores. ¿Por quéescribo esto? Porque hay en Lima
demasiados automóviles tal vez
porque no hay nieve en el invierno,
ni cielo azul en el verano
Sólo un marcolor de cielo, colinas de arena
y más allá el mundo
donde las estaciones se cumplen.
Eso lo aprendí en los libros: nieve
en los libros y cielo azul y hojas
secas.


EJERCICIOS PARA BORRAR LA LLUVIA
Until the Moss had reached our lips-And covered up -our names-
Emily Dickinson

[1]
el musgo enturbia mi boca enmudece mis labios cómoempezar esta historia había una vez un libro recuerdoapenas ese libro arrancaba sus hojas las veo perderserondar de noche tus almohadas hundirse en el enigmade qué hablas me pregunta hablo de letras y de númeroshablo de ejercicios que son tres de dónde vienen adóndevan por qué celebran la misma ceremonia el mismo olora frío la misma lluvia que creímos olvidada

[2]
es mediodía lo sé porque no hay sombra porque el solse ha detenido a contemplarnos su luz hiere mis ojosenturbia las letras de su nombre no puedo recordarsu nombre se llamaba gauss se llamaba lobachevskyde joven escribió un tratado de jardinería de viejole dijo no a euclides allí aprendimos todo es reducciónla torva mirada de la esfinge la sucia flor del algoritmola equis trazada en su piel con una caligrafía oscura

[3]
atraer el humo y no dejarse asfixiar he allí el primerejercicio ella leyó el poema con desgano noche trasnoche midiendo sus palabras sus mares sus silenciosesperé siglos su respuesta ella prefirió ser enigmame amarás en sueños dijo olvidarás mi nombre borrarásmis ojos y cuando todo sea ceniza volverá el poemasu luz ardiendo en mis noches como una bandera roja

[4]
no esperaba verla en el museo estaba sola cojeaba de un piehace tantos años le dije me dijo es verdad quería verte yotambién nos zambullimos en la alberca golpeamos el cristaldanzamos a orillas de un cielo improbable dos matrimoniosfracasados dos poemas balanceando sus pies en el vacíocómo adormece el vacío como aviva el dolor la cicatrizme pregunta qué dolor qué cicatriz

[5]
el cielo se apaga el sueño del lenguaje se desploma no haylugar para alguien como tú no entiendo qué significa alguiencomo yo estamos en casa de mi abuela la perrita cocoamordisquea los zapatos señal de que hay visitas es mi tíolo acompaña su novia desde hace tiempo la esperaba nosé cómo explicarlo yo sabía su nombre yo veía en sus ojospor qué no la saludas era un niño las palabras se hundieronen mi lengua por primera vez me obligaron a cantar

Eduardo Chirinos en una presentación

Eduardo Chirinos nació en Lima en 1960. Es autor de los libros de poesía: Cuadernos de Horacio Morell, Lima, 1981; Crónicas de un ocioso, Lima, 1983; Archivo de huellas digitales, Lima, 1985; Rituales del conocimiento y del sueño, Madrid, 1987; El libro de los encuentros, Lima, 1988; Recuerda, cuerpo... (Madrid, 1991); El equilibrista de Bayard Street, Lima, 1998; Naufragio de los días –antología poética 1978-1998-, Sevilla, 1999; Abecedario del agua, Valencia, 2000; Breve historia de la música, Premio casa de América de Poesía, Madrid, 2001; Escrito en Missoula, Valencia, 2003 y Derrota del otoño, Antología personal, Guadalajara, 2003. Como crítico literario ha publicado El techo de la ballena (1991) y bajo el sello del Fondo de Cultura Económica, La morada del silencio, 1998. También ha editado dos volúmenes de poesía peruana: Loco amor, 1991, e Infame turba, 1992-1997; la antología Elogio del refrenamiento de José Watanabe (Sevilla, 2003), y dos libros misceláneos donde conviven la prosa crítica con la crónica y el verso: Epístola a los transeúntes, Lima, 2001 y El fingidor, Lima, 2003. Actualmente reside en Missoula, Estados Unidos, donde se desempeña como profesor de Literatura Hispanoamericana y española en la Universidad de Montana.

lunes, 26 de abril de 2010

IMAGEN 14

IMAGEN 14

Sobrepeso
El trabajo es bueno, pero todo en exceso siempre es malo.